Si te hiciste una keratina o te tiñes y a las pocas semanas el efecto "se fue", probablemente el culpable esté en tu ducha: el shampoo con sal. Por eso tantas marcas insisten en el shampoo sin sal. No es una moda ni puro marketing; tiene una razón química muy concreta.
¿Qué hace la sal en el shampoo?
La sal (cloruro de sodio) se usa como espesante barato: le da esa textura densa y cremosa. El problema es que es osmótica: reseca la fibra, abre la cutícula y arrastra el activo de la keratina y el pigmento del tinte. En otras palabras, cada lavado con sal borra un poco el tratamiento que pagaste.
¿Para quién es imprescindible el shampoo sin sal?
- Cabello con keratina o alisado: el tratamiento de keratina dura mucho más si lavas sin sal.
- Cabello teñido: mantiene el color vivo por más tiempo y evita que se apague.
- Cabello rizado o reseco: conserva la hidratación que el rizo tanto necesita.
Los beneficios que vas a notar
Un shampoo sin sal limpia igual de bien, pero deja el cabello más suave, con más brillo y menos frizz, y prolonga tratamientos y color. Marcas reconocidas como las de nuestra sección de cuidado capilar —Recamier, entre otras— tienen líneas sin sal justamente para esto.
Cómo saber si tu shampoo tiene sal
Lee la etiqueta: busca "Sodium Chloride" en la lista de ingredientes (INCI). Si aparece, tiene sal. Ojo: "sin sal" no significa "sin sulfatos"; son cosas distintas. Lo ideal para cabello tratado es sin sal y con sulfatos suaves.
Sácale el máximo
Combínalo con mascarillas de reparación y protege del calor para que tu keratina y tu color duren aún más. Un buen lavado es el primer paso de una rutina que rinde.
Encuentra shampoos sin sal y todo para cuidar tu keratina y tu color en Surticosméticos, originales y con envío a toda Colombia.
